Customize Consent Preferences

We use cookies to help you navigate efficiently and perform certain functions. You will find detailed information about all cookies under each consent category below.

The cookies that are categorized as "Necessary" are stored on your browser as they are essential for enabling the basic functionalities of the site. ... 

Always Active

Necessary cookies are required to enable the basic features of this site, such as providing secure log-in or adjusting your consent preferences. These cookies do not store any personally identifiable data.

No cookies to display.

Functional cookies help perform certain functionalities like sharing the content of the website on social media platforms, collecting feedback, and other third-party features.

No cookies to display.

Analytical cookies are used to understand how visitors interact with the website. These cookies help provide information on metrics such as the number of visitors, bounce rate, traffic source, etc.

No cookies to display.

Performance cookies are used to understand and analyze the key performance indexes of the website which helps in delivering a better user experience for the visitors.

No cookies to display.

Advertisement cookies are used to provide visitors with customized advertisements based on the pages you visited previously and to analyze the effectiveness of the ad campaigns.

No cookies to display.

SANTEROS

Home / SANTEROS

De los santeros, al igual que ocurre con capellanes y camareras, su existen­cia debe ser antiquísima, pues debe ir unida a la propia existencia de la Imagen de la Virgen. La primera prueba documental que tenemos es con motivo del pleito suscita­do, entre el comendador de Daimiel con el señorío de Villarrubia, por la jurisdicción del Santua­rio; entonces el Conde de Salinas presentó un escrito, con fecha 7 de Octubre de 1555, diciendo que:

  • “… él pagó por Villarrubia, incluso por el santero, 120.000 duca­dos,…”.

    Esto nos viene a con­fir­mar que por aque­llos tiempos ya estaba establecida la figura del Santero.

   Pero, sólo tenemos datos concretos de las personas que han ocupado este cargo, a partir de Pedro-Félix Fernández Crespo que era un trabajador de la máxima confianza del duque de Híjar, por lo que cuando finalizaron las obras de restauración del Santuario, en el año 1844, procedió a su nombramiento como santero de la Virgen para cuidar del Santuario y su entorno. Y en el trabajo realizado por Francisco Serrano López, del que hemos cogido los siguientes datos:

  • “… Pedro-Félix Fernández Crespo, casado con Estefanía Romero Gómez-Porro, inició su misión de santero a principios del año 1844, en el pasado siglo, a partir de él, todas sus descen­dien­tes genera­ciones, son conocidas con el cariñoso apodo de los «jura­dos», a raíz de su afirma­ción ante Dios como santero de la Virgen de la Sierra, estando presente en dicho aconteci­miento el Duque de Híjar, durante gran parte del tiempo que estuvo de sante­ro, habitó la casa que anterior­mente ocupaban los frailes, ubicada en el cercado de olivos, la entrada estaba empla­zada frente al canto de despedida y bienvenida de la Virgen, lo que en la actualidad supone el terreno de ambas expla­nadas incluida la carre­te­rilla…”
  • “…En 1931, de nuevo la saga de los Fernández toma posesión del cargo de santero de la Virgen de la Sierra, en la persona de Hermene­gildo Fernández Carranza, “Mere”, que es como fue conoci­do popularmen­te, vivió dos desgraciados aconteci­mientos como sante­ro, la guerra civil española de 1936 a 1939 y la destruc­ción por el fuego de la Imagen de Nuestra Señora de la Sierra, desgra­cia­da­mente fue el santero que conoció las dos distintas Imágenes de la Virgen, la primitiva, destruida en 1937, y cuando en 1940 fue bendecida la nueva efigie de La Morena…”.

   Hacemos aquí un paréntesis para reseñar que, en los primeros años de la estancia como santero de Hermenegildo, esta familia de santeros tuvo el aconteci­miento feliz del alumbramiento en el Santua­rio de su tercer hijo, y tuvo lugar el día 27 de Noviembre de 1933, domingo aquél que se llevaron a la Imagen de la Virgen del pueblo a su Santa Casa. Por darse esa circunstancia, le pusieron al niño de nombre Bienveni­do, que familiarmente se le conocía por “Bienve”

  • “… La etapa como santero de Mere concluyó en 1943, por lo que estuvo un total de 16 años, siendo el último de los «jurados» o de la saga de los Fernández y que comenzó Pedro-Félix en el año 1844, con la ermita recién restaurada. Y como homena­je a todos ellos damos la relación del resto de los santeros desde 1944 hasta el actual: Julián Sepúl­veda Gómez, Santiago Medina Cama­cho, Miguel Ortiz Fernández, Ramón Soriano Alvarez, Fran­cisco Crespo Urda, Manuel Guijarro Vallejo, Benito Medina Gómez, Anacleta Guijarro Urda y Vicenta Rodríguez Gómez-Tem­bleque, Luisa Cabanes Medina, Antonia Alises Úbeda-Portugués.” 

   Santeros de la Virgen de la Sierra de los que tenemos datos concre­tos: 

Nombre del Santero

Nombre del Cónyuge

Períodos

Pedro Félix Fernández Crespo Epifanía Romero Gómez-Porro 1848 1873
Telesforo Fernández Romero María Camacho Ramírez 1873 1908
Pantaleón López de Coca Isabel Espinar 1908 1931
Hermenegildo Fernández Carranza Emilia Alises Mora 1931 1947
Julián Sepúlveda Gómez Francisca Crespo Alises 1947 1961
Santiago Medina Camacho María Alises Jiménez 1961 1967
Miguel Ortiz Fernández Paula Ruiz Gómez-Porro 1967 1968
Ramón Soriano Álvarez Patrocinio Zamora Palomino 1968 1973
Francisco Crespo Urda Isabel Párraga López de Coca 1973 1975
Manuel Guijarro Vallejo Santiaga Urda Caravantes 1975 1983
Benito Medina Gómez Rosario Carretero Zamora 1983 1985
Anacleta Guijarro Urda Sin cónyuge 1985 1992
Vicenta Rodríguez Gómez-Tembleque Modesto Schez-Crespo Redondo 1992 1998
Luisa Cabanes Medina Dámaso Navarro Álvarez 1998 2002
Antonia Alises Úbeda-Portugués Félix Cervantes Redondo 2002 Actual

Fuente: Elaboración propia, con datos obtenidos de información oral de santeros y  familiares.